En los tiempos en los que vivimos nuestro estilo de vida se ha convertido en una carrera de fondo en la que llevamos a cuestas cargos y responsabilidades que en ocasiones desestabilizan nuestro equilibrio emocional. Tendemos a no escuchar a nuestro cuerpo, ignorar nuestras emociones y exigirnos más y más cada día sin prestar atención al presente y a la esencia de todo lo que nos rodea. Es fundamental que entendamos el concepto de autocuidado personal.
El autocuidado personal y emocional es cuidarnos a nosotros mismos para poder avanzar en nuestro día a día de forma satisfactoria sin necesidad de que nuestro equilibrio emocional se vea alterado. Es necesario mantener un equilibrio y tener en cuenta la importancia concedernos nuestro espacio para nuestras aficiones, defender nuestros valores, poner límites y darnos tiempo fomentar y seguir construyendo nuestro crecimiento personal.
Muchas veces nos preocupamos tanto por los demás que sin darnos cuenta nos dejamos a nosotros mismos en un segundo plano y se nos olvida las cosas que nos gustan o aquello con lo que disfrutábamos, es aquí cuando pueden aparecer sentimientos de tristeza o frustración, nos damos cuenta de que nos hemos descuidado.
¿Cómo podemos llevar acabo un buen autocuidado personal y emocional?
- Acéptate tal y cómo eres: esto no quiere decir que dejes de lado aquellas cosas que puedes hacer para permitirte mejorar, sino que, eres capaz de identificar aquellos fallos para trabajar en ellos.
- Agradece: agradecer permite ver las cosas de una manera más positiva y ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo.
- No ignores a tus emociones: permítete sentir tus emociones, identifícalas y exprésalas.
- Evita las personas tóxicas: escoge con sabiduría a las personas que te rodean ya que estas influyen en tu salud emocional.
Podemos practicar el autocuidado personal de diferentes maneras, presta atención:
- A nivel físico: dormir, hacer ejercicio, descansar.
- A nivel emocional: práctica la compasión y la amabilidad, regula las emociones, entrena el perdón y la aceptación.
- A nivel social: comparte tiempo con tus seres queridos, práctica la comunicación asertiva, establece límites y aprende a decir no, apóyate cuando lo necesites en los tuyos.
- A nivel espiritual: dedícate tiempo a solas para realizar tus hobbies, para conectar contigo mismo/a y permítete estar en paz.
El autocuidado no es sinónimo de ser egoístas, no caigas en esta trampa y empieza por reconocerte y valorarte como persona, no te dejes de lado, observa tus necesidades, escúchate y trátate con amabilidad.
Si te has sentido identificado/a con este articulo en Actúa Psicología te ayudamos a que puedas crear tu propio espacio de manera saludable y consciente.